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La inflación se eleva al 3% y dificulta los objetivos del Gobierno para este año

El Ejecutivo dice que la subida es transitoria y la achaca a la debilidad del euro y al coste del petróleo

C. M., Madrid
El resultado de la inflación en abril ha sido peor de lo que esperaban los expertos y el propio Gobierno. Según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios subieron cuatro décimas en abril respecto a marzo, acumulan un aumento del 1,3% en lo que va de año y un 3% en los últimos doce meses. En Francia, por el contrario, la inflación se mantuvo estable en el 1,3%.

Ver gráfico: 'IPC
de abril'

Ha transcurrido ya la tercera parte del año y la inflación está cada vez más más lejos del objetivo del Gobierno para final del ejercicio, que se mantiene en el 2%. El 3% alcanzado en abril es una décima peor que el resultado de marzo y supone acercarse a los niveles de diciembre de 1996 (3,2%).

El secretario de Estado de Economía, José Folgado, explicó que el repunte responde a "elementos transitorios" y aventuró que en la segunda parte del año cambiará la tendencia, hasta acercarse al 2% de objetivo oficial. El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, echó la culpa a la debilidad del euro "que, por una parte, nos viene bien porque exportamos más pero, por otra, nos está metiendo inflación".

Esa debilidad de la divisa europea, y el encarecimiento que añade a los precios del petróleo, afecta por igual a todos los países de la zona, pero en el caso de España el impacto es mayor. La causa es que la economía española multiplica las tensiones en los precios por sus rigideces internas. Ayer, el Gobierno anunció un recorte en el objetivo de déficit de este año y una serie de medidas para, según Folgado, "flexibilizar, liberalizar y aumentar la eficiencia" de la actividad económica.

Otra razón es que España mantiene un crecimiento económico que casi duplica la media de la zona euro. La economía española se ha beneficiado más de los bajos tipos de interés, a lo que hay que añadir la reforma del IRPF para explicar la fuerza del consumo.

Cambio de Semana Santa

Las causas del mal dato de inflación en abril son las mismas que propulsaron, a partir de la segunda mitad del pasado año, la escalada de los precios. El único elemento coyuntural es que la Semana Santa ha caído este año en abril y el pasado año, en marzo. El turismo y la hostelería han subido un punto en abril respecto de marzo y explica algo más de la cuarta parte del aumento del IPC en abril.

Pero ha sido lo comido por lo servido, porque el IPC de marzo se vio liberado del calentamiento de los precios en este sector que se produce en Semana Santa. Gracias a ello, la inflación anual se redujo una décima en ese mes. Pero en abril, los precios del sector servicios han subido medio punto, hasta el 3,4% en los últimos doce meses, tres décimas más que en marzo. Mucho más de temer es el efecto que la debilidad del euro tiene en el encarecimiento de las importaciones, no sólo de petróleo. En abril ya se ha empezado a notar, con una subida de los precios de los productos industriales hasta el 1,9% en el último año, frente al 1,3% de hace cuatro meses. Y sigue ahí la pesada losa de las gasolinas, con un 0,8% de aumento mensual en abril respecto de marzo y un 19,2% en el último año.

Es, sin embargo, la primera vez que cede un poco la presión de los precios energéticos en los últimos meses, aunque todavía no lo suficiente como para influir de forma positiva en el índice general. En los alimentos frescos (0,9% de subida en abril) las perspectivas no son buenas ante el inicio de la campaña de verano. En los alimentos elaborados, la variación nula en abril responde, sobre todo, a la bajada del 1,5% en los precios del aceite.

Francia se mantiene en el 1,3%

C. M., Madrid
Las comparaciones pueden ser odiosas pero, en cuanto a la inflación, no hay más remedio que mirar lo que hacen los vecinos. Al tiempo que España, Francia dio a conocer ayer su inflación de abril, que se mantiene estable en el 1,3%, tras registrar una variación cero respecto de marzo.

Este país, al contrario que España, se ha beneficiado inmediatamante de la inflexión en los precios del petróleo que se produjo en abril, después de que la organización de países productores decidiera aumentar un 7% su oferta al mercado.

En esta situación, es bastante probable que la mayoría de los países del euro moderen su inflación en abril. Es previsible, por tanto, que España, con su inflación del 3% en ese mes, amplíe su diferencial con la media del área. Los datos para el conjunto se conocerán el próximo 17 de mayo.

Si se mira sólo la denominada inflación subyacente o estructural (la general menos los precios de alimentos frescos y de la energía), la posición española es también de desventaja. El pasado mes de marzo, la zona euro registró una inflación general del 2,1% y de sólo el 0,9% para la subyacente. En España, la inflación estructural se elevó una décima en abril, hasta alcanzar el 2,2%.