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Endesa e Iberdrola aceleran su fusión

Martín Villa y Oriol presidirán la compañía hasta la primavera de 2003, cuando les sustituirá Manuel Pizarro


Los consejos de Endesa e Iberdrola dieron ayer el "sí" a su fusión. El acuerdo se aceleró tras el ofrecimiento de Repsol-Gas Natural de realizar una "fusión entre iguales" con Iberdrola. Tras conocer el pacto, Repsol anunció que ejercerá todas las acciones posibles para defender sus intereses. El canje propuesto para la fusión, que contó con el voto en contra del BBVA y la BBK, es de 18 acciones de Endesa por cada 23 de Iberdrola más 25 pesetas. La nueva entidad copará el 80% del mercado español, aunque deberá reducir su tamaño. Endesa Iberdrola estará presidida por Rodolfo Martín Villa e Íñigo Oriol hasta la primavera de 2003, cuando serán sustituidos por Manuel Pizarro.


SANTIAGO CARCAR, Madrid
Tras varias semanas de negociaciones, los presidentes de las eléctricas Endesa y de Iberdrola, Rodolfo Martín Villa e Íñigo Oriol acordaron en la madrugada del martes, presionados por Repsol, fusionar ambas compañías para crear una de las cinco mayores empresas mundiales del sector. La firma del pacto, aprobado por los respectivos consejos ayer, abre un proceso que durará hasta mediados de 2001. Entonces deberá ser aprobado por las respectivas juntas generales y siempre que haya superado el examen de las autoridades de la Competencia.

Las negociaciones entre ambas empresas, que suman el 80% del sector eléctrico y que tendrán que vender activos para cumplir las recomendaciones del Gobierno -al menos 15.000 megawatios de potencia instalada de un total de 38.617- se vieron súbitamente aceleradas después de que Repsol YPF-Gas Natural presentara el lunes a Iberdrola una fusión alternativa "entre iguales".

Dicha oferta, descalificada por Íñigo Oriol - "no reunía las características de una oferta", dijo- provocó un tenso debate en el consejo de Iberdrola. La propuesta de fusión con Endesa no contó con unanimidad. Fue aprobada por 13 votos a favor, seis en contra -BBVA y BBK- y cuatro abstenciones, entre las que se incluyen las de los representantes de la portuguesa EDP. Según fuentes del consejo, el debate surgió por la negativa de Oriol a debatir la oferta de Repsol YPF-Gas Natural.

Los principales
hitos del acuerdo

 

Radiografía de un acuerdo

La división en el consejo de Iberdrola puede ser el primer indicio de que la reordenación del sector eléctrico español puede ser más agitada de lo que sus principales actores desearían. Repsol YPF anunció ayer que se reserva "todas las acciones" que considere necesarias en defensa de sus intereses.

Relevos de presidencia

En cualquier caso, las negociaciones entre Endesa e Iberdrola parecen haber atado todos los cabos. Según explicaron los presidentes de ambas compañías, la nueva Endesa-Iberdrola SA, con sede en Madrid (Iberdrola tenía hasta ahora sede en Bilbao), será copresidida hasta 2003, el año de la completa liberalización del mercado de la electricidad, por Rodolfo Martín Villa e Íñigo Oriol.

Durante ese periodo transitorio, el consejero delegado será Rafael Miranda, mano derecha de Martín Villa en Endesa. En 2003, una vez aprobadas las cuentas de la empresa, la presidencia pasará al actual vicepresidente de Endesa, presidente de Ibercaja y de la Confederación de Cajas de Ahorro, Manuel Pizarro. El vicepresidente, en la nueva etapa será Javier Herrero, actual número dos de Iberdrola y el consejero delegado, Miranda.

Martín Villa e Íñigo Oriol, acompañados por sus consejeros delegados no ahorraron adjetivos favorables para el proyecto, del que nacerá una de las cinco mayores compañías eléctricas del mundo por valor de empresa, clientes y potencia instalada. Unos simples números dan idea de la magnitud del proyecto. Con datos de 1999, Endesa Iberdrola SA contará con unos activos de 67.000 millones de euros (11,14 billones de pesetas); unos ingresos de 19.900 millones de euros (3,3 billones de pesetas), una capitalización bursátil de 36.580 millones de euros (6,08 billones de pesetas) y beneficios de 2.000 millones de euros (más de 332.000 millones de pesetas).

El proyecto de fusión por absorción, calificado por sus promotores de "ilusionante, español y con vocación de liderazgo" contempla el canje de 18 acciones de Endesa por cada 23 títulos de Iberdrola, más una prima de 25 pesetas por cada lote de 23 títulos. Ello supone una oferta aproximada por acción de Iberdrola de 16,86 euros, con una prima del 6,46% respeto al cierre del lunes. Endesa tendrá que proceder a ampliar capital -705 millones de nuevas acciones-, con un valor nominal de 1,2 euros. El valor de la ampliación se elevará así a 846,67 millones de euros (1,4 billones de pesetas), el 66,64% de su actual capital social.

Accionistas y ventas

Tras la ampliación, y en el hipotético caso de que los actuales accionistas permanecieran en la nueva empresa, el BBVA pasaría a tener un 5,2% (ahora tiene el 10% de Iberdrola); La Caixa un 2,5% (tiene 5% de Endesa) y Caja Madrid y la BBK un 2,4% cada una.

Pero para llevar a cabo todos esos planes y ecuaciones, el proyecto de fusión tendrá que cumplir las condiciones que imponga el Gobierno -tiene derecho de veto en Endesa- y que, a grosso modo ya han sido enunciadas por el vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato: la fusión no debe suponer, en ningún caso, una disminución en el número de operadores que actúan en el mercado y que en estos momentos son cuatro: Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa e Hidrocantábrico. Fuentes de Economía no quisieron pronunciarse ayer sobre la posibilidad de que el Ejecutivo utilice el derecho de veto.

El pasado junio, el Gobierno impuso, en el marco de un paquete de medidas contra la inflación, serias limitaciones al crecimiento de las eléctricas. El decreto impide que las compañías que generan el 40% de la energía (Endesa llega al 48%) eleven su potencia en cinco años y en tres años para aquellas que alcanzan el 20% (Iberdrola).

Conscientes de estos requisitos, Endesa e Iberdrola estiman que tendrán que vender unos 15.000 megawatios de potencia instalada a nuevos operadores. La idea, explicitada ayer por Martín Villa, es que esa venta de activos facilite la entrada en el mercado español de al menos tres nuevos operadores eléctricos. "Hemos entendido" señaló ayer Martín Villa "que cinco operadores son mejor que cuatro y seis mejor que cinco".

Negociaciones

Además de la entrada de nuevos operadores, las compañías que ya operan en el mercado energético tendrán oportunidad de adquirir activos de la nueva compañía. En qué medida, será algo que tendrán que determinar las negociaciones. Lo único cierto ahora es que Endesa Iberdrola tendrá que vender un 10% de Red Eléctrica, ya que por ley, ninguna compañía puede tener más de ese porcentaje y Endesa e Iberdrola suman un 20%.

La venta de activos supondrá para la nueva empresa, al menos, unos ingresos de 3.000 millones de euros, medio billón de pesetas. Esa cantidad será una ínfima parte de lo que la nueva compañía piensa dedicar a su expansión: un total de 43.500 millones de euros (7,23 millones de pesetas), de los que aproximadamente una tercera parte (15.300 millones de euros) se dedicarán a comprar activos en Europa. Para la expansión en Latinoamérica, Endesa Iberdrola prevé una inversión de 2.900 millones de euros (482.000 millones de pesetas); a compras en América del Norte (México y EE UU) destinará 12.700 millones de euros (2,1 billones de pesetas) y a telecomunicaciones, 9.200 millones de euros (153.000 millones de pesetas).