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Bruselas y Corea del Sur ponen fin a la guerra en el sector naval

BOSCO ESTERUELAS, Bruselas
La guerra comercial en el mercado de la construcción naval entre la Unión Europea (UE) y Corea del Sur parece alejarse tras el acuerdo alcanzado en Bruselas entre representantes de la Comisión Europea y del Gobierno de Seúl por el que éste se compromete a acabar con las prácticas desleales y las ventas por debajo de costes para reequilibrar precios. El acuerdo, suscrito el lunes por la noche, tiene que ser aún aprobado por el Consejo Europeo dentro de dos semanas y probablemente será operativo en un plazo de dos meses.

[Conocido el principio de acuerdo en España, tanto los sindicatos UGT y CC OO como el ministro de Industria en funciones, Josep Piqué, lo calificaron de "insuficiente". Según Piqué, "está muy lejos de lo que acordamos en el último consejo de ministros de la UE", ya que lo pactado "es meramente un mecanismo de consulta". Los sindicatos, por su parte, cuestionaron el carácter genérico del compromiso. Las centrales integradas en la Federación Europea de Metalúrgicos tienen previsto movilizarse durante la cumbre de ministros de Industria de la UE que se celebrará el 18 de mayo en Lisboa.]

También sobre el acuerdo, el representante comunitario en las negociaciones, Salvatore Salerno aseguró que "como siempre, lo más importante será su concreción". "Sin embargo, la industria europea dispondrá de garantías para recurrir al juicio de expertos externos en el supuesto de incumplimiento de la otra parte", añadió.

Objetivos

El objetivo del compromiso es "poner fin a la guerra de precios a la baja", de Corea del Sur, primer productor mundial naval, y "fomentar unas condiciones de mercado justas y competitivas", que pongan fin a las irregularidades contables de los chaebol (los conglomerados del país asiático). El acuerdo prevé consultas rápidas mutuas en casos de conflicto, la mediación de expertos externos y la posibilidad de recurrir al mecanismo de regulación sobre barreras comerciales antes de plantear un arbitraje final de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

"Hay un reconocimiento mutuo de trabajar para reequilibrar el sector y acabar con las prácticas desleales", explicó ayer Salerno, quien aseguró que "no ha habido concesiones por parte de Bruselas". "Es previsible que una vez entre en vigor el acuerdo, los precios se revaloricen dependiendo naturalmente del tipo de barcos", pronosticó.

La competencia desleal y la sobreproducción ejercidas por Seúl han comprometido el futuro de la industria naval europea. Según datos de la Comisión, la cuota de la UE en el mercado mundial descendió de un 25% en 1998 hasta un 17% en 1999. Y la situación se agravó aún más en enero al alcanzar los surcoreanos el 72% de los nuevos pedidos frente a sólo un 7% de los europeos.

Los precios de los buques bajaron entre un 15% y un 31,5% entre enero de 1997 y marzo de 1999 debido a que Corea del Sur admite pedidos hasta un 40% por debajo de coste.