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Bruselas vigila la coincidencia de los precios de los carburantes en España

Suben otras dos pesetas las gasolinas sin plomo y súper, y una el gasóleo de automoción

FERNANDO GUALDONI, Madrid
La comisaria europea de Energía y Transporte, Loyola de Palacio, declaró ayer que la Comisión Europea vigila la "sorprendente" coincidencia que se da en los precios de los carburantes en España, "algo que no pasa en ningún otro país". En el mismo sentido, el presidente del Tribunal de la Competencia, Amadeo Petitbó, declaró que no hay suficiente competencia en el mercado de carburantes. Las declaraciones se produjeron unas horas antes de que Repsol anunciara una nueva subida de los precios de los carburantes, la sexta en lo que va de mes, medida que había congelado el pasado viernes.

De Palacio aseguró en el programa El primer café de Antena 3 que "desde la Comisión se está mirando este asunto con mucho cuidado", ya que sorprende que se vean los mismos precios en todas las estaciones de servicio, a lo que añadió que "no hay ningún otro país en el que los precios de los carburantes sean tan homogéneos". Respecto a la posibilidad de que las compañías estén llegando a acuerdos para fijar los precios, la comisaria dijo que "si fuese así sería gravísimo porque está prohibido que las petroleras se pongan de acuerdo para establecer un precio común". Fuentes del sector se defendieron respondiendo que "en Europa el abanico es más amplio porque en España se han aguantado los márgenes para no encarecer los precios". Ese menor margen, a su juicio, explica que los precios sean más coincidentes que en Europa, "donde también son bastante parecidos en gasolineras cercanas y sólo se abre el abanico en las carreteras, como también ocurre aquí".

El presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia, Amadeo Petitbó, durante su participación en unas jornadas sobre telefonía móvil organizadas por The Economist en Madrid, también entró en la polémica. Petitbó, al hablar de la liberalización de ese sector, señaló también la necesidad de ampliar la competencia en el sector petrolero para paliar el incremento en el precio de los carburantes, como condición necesaria para ofrecer ventajas económicas a los usuarios. "El de los carburantes, es un sector liberalizado, pero sin competencia suficiente", dijo. El Ministerio de Economía, por su parte, medió con el anuncio de un informe sobre prácticas contra la competencia de Repsol.

Ambas declaraciones se produjeron poco antes de que Repsol, la mayor petrolera de España con el 45% de cuota de mercado, anunciara el sexto aumento de los precios de las gasolinas en lo que va del mes de mayo. La petrolera subió ayer dos pesetas el precio de las gasolinas (la sin plomo pasó a costar 139,9 pesetas por litro y la súper 149,9) y una el del gasóleo (a 114,9). Las gasolinas ya han subido ocho pesetas entre el 4 de mayo y ayer y el gasóleo (el carburante de mayor consumo) otras tres pesetas. En lo que va de 2000, la sin plomo se incrementó 15 pesetas; la súper, 20, y el gasóleo, siete.

Subida anunciada

Repsol había previsto para el sábado el aumento de ayer. A última hora del viernes, cambió de idea y decidió congelar el aumento hasta ver cómo evolucionaba el mercado internacional de gasolinas y el tipo de cambio del euro frente al dólar ayer. A esa decisión se sumaron las otras petroleras dominantes (Cepsa, 25% de cuota, y BP, 10%), que a última hora de ayer no habían decidido si aumentaban. No obstante, fuentes del sector aseguraban que como estas compañías están vendiendo sus carburantes con márgenes de ganancia tan ajustados como Repsol, con toda probabilidad se sumarían al incremento en vigor desde esta madrugada.

Según fuentes del sector, las ligeras mejoras del euro y el precio del crudo ayer, no pudieron aliviar el peso de la tendencia al alza del mercado internacional de las gasolinas. Por ello, Repsol decidió el aumento. La compañía arguyó que las dos razones fundamentales del aplazamiento de la subida del viernes eran, por un lado, calmar la crítica de la opinión pública y, por otro, colaborar en la contención de la inflación.

Ayer siguieron las críticas por parte de las asociaciones de consumidores y de los partidos de la oposición. La Unión de Consumidores de España (UCE) lanzó un llamamiento para que los ciudadanos secunden su campaña Un día sin gasolina, previsto el próximo domingo 28. Un día antes, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) tiene previsto movilizarse en Madrid para protestar en contra del incremento del precio del gasóleo agrícola y de los fertilizantes.

En cuanto al IPC, la medida de Repsol va a cooperar con la contención de la inflación, puesto que la subida de ayer ya no influirá en en la medición de mayo. No obstante, los analistas sostienen que el momentáneo maquillaje no contribuye a disminuir la preocupación oficial por los graves efectos que el fuerte aumento de los los carburantes tendrá en la inflación a corto plazo si la situación se mantiene.