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El desempleo reduce su ritmo de descenso en el tercer trimestre

L. ABELLÁN, Madrid
El ritmo de reducción del paro es cada vez más lento. Tras varios meses de euforia, los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre del año revelan que 21.400 parados dejaron de serlo en ese periodo, casi ocho veces menos que la reducción registrada entre abril y junio. La tasa de desempleo desciende hasta el 13,72% de la población activa y el ritmo de creación de empleo es similar al de 1999.

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Datos por provincias

La disminución del paro en España comienza a mostrar síntomas de agotamiento. El desempleo sigue bajando y el empleo mantiene su línea ascendente, pero en una proporción inferior a la del trimestre anterior. La EPA, radiografía trimestral del mercado de trabajo, demuestra que el desempleo cayó entre junio y septiembre sólo un 0,91% con respecto al trimestre anterior. En este intervalo la caída fue del 6,55%. La reducción del número de parados fue mayor si se compara con el mismo periodo del año anterior: un 8,8%.

Una tendencia similar muestra la creación de empleo. El número de ocupados creció un 1,19% con respecto al segundo trimestre, lo que equivale a 172.000 personas. Para Javier Cantera, director de la consultora de recursos humanos BLC Human Resources, "va a haber un efecto bañera (reducción progresiva de la euforia) en el panorama laboral español". Las causas, según este experto, hay que buscarlas en la desilusión que existe sobre las perspectivas de crecimiento de la economía española y en el pinchazo que ha sufrido el sector de la nueva economía. "Los presupuestos de las empresas españolas reflejan claramente esta desilusión".

Otros analistas invocan la cautela para interpretar unos datos que aún no revelan una tendencia clara. "Hay que ser prudentes porque no hay variaciones sustanciales", advierte Reyes de Blas, coordinadora del área sectorial del Centro Económico y Social (CES). Esta analista asegura que es más oportuno comparar los datos con los del mismo trimestre del año anterior para alcanzar conclusiones fiables: "Los datos del paro tienen mucha estacionalidad". Con respecto al tercer trimestre de 1999, el empleo ha aumentado un 4,8%, una subida algo menor que la interanual del pasado trimestre. Y el número de puestos creados es muy similar al de ese periodo.

La tasa de paro se sitúa ya en el 13,72% de la población activa (mayor de 16 años y con disposición de trabajar). Ésta es la tasa más baja registrada desde el segundo trimestre de 1981. Los jóvenes han contribuido especialmente este trimestre a engrosar la tasa de paro. Aunque no han salido perjudicados de los datos de creación de empleo, la reducción del paro les ha pasado desapercibida. El paro creció un 5,73% en el colectivo de entre 20 y 24 años. Uno de los argumentos que se esgrimen para explicar esta subida es que al llegar septiembre (mes incluido en el tercer trimestre del año), muchos estudiantes que acaban de finalizar sus estudios computan como parados.

Ante estos datos, la cuestión está en saber si el mercado laboral español se halla al final de un ciclo expansivo o aún queda margen para seguir creciendo.

La tan codiciada meta del pleno empleo (concepto que los economistas aplican a las zonas cuya tasa de paro no supera el 5%) desaparece en Navarra, una de las comunidades que registró pleno empleo entre abril y junio. Baleares, con un 4,55% continúa en esa categoría. También las provincias de Lleida (4,6%) y Girona (4,79%) disfrutan del pleno empleo.

Temporalidad

Más allá de las grandes cifras, la calidad del empleo es la preocupación primordial de quienes velan por el buen desarrollo del mercado de trabajo. El sindicato UGT considera preocupante que continúe creciendo la tasa de temporalidad, que afecta a más de un tercio de los trabajadores en España. También CC OO cree que reducir la temporalidad es uno de los objetivos estratégicos del mercado laboral español. No obstante, la contratación indefinida muestra síntomas de buena salud. De los 165.600 nuevos empleados en el tercer trimestre del año, el 52,26% firmaron un contrato indefinido. "En términos interanuales, crecen más los contratos indefinidos. Lo que pasa es que el punto de partida de temporalidad en España es malo. Y las soluciones no son de hoy para mañana", señala Reyes de Blas, del CES.

La evolución del mercado de trabajo no fue homogénea en todas las comunidades. Diez registraron bajadas del desempleo, mientras que en las ocho restantes subió. Donde más celebraron el descenso del paro fue en Asturias (un 11,08% menos que en el trimestre anterior). Los peores datos fueron para Navarra (un 36,24% más de paro).

Desventaja femenina

Las mujeres siguen siendo quienes más acusan la adversidad laboral. De los 2,32 millones de parados que existen en España, 1,37 millones son mujeres. Y a los 14,6 millones de ocupados, la población femenina sólo aporta 5,4 millones. El 20,3% de las mujeres están afectadas por el desempleo, frente al 9,3% de los hombres.

Los datos demuestran que el mercado laboral aún sigue primando al hombre en detrimento de la mujer. La EPA desveló que el número de parados cayó un 2,16% entre los hombres, mientras que el descenso entre las mujeres fue casi insignificante, un 0,04%.

Tampoco las cifras de creación de empleo ofrecen motivos para la euforia. De los 172.000 puestos creados, los hombres ocuparon 139.700 y las mujeres, los 32.300 restantes. El crecimiento interanual dibuja un panorama algo más esperanzador. La contratación creció entre las mujeres un 7,52% y entre los hombres, un 3,26%.

La radiografía de la mujer en el mercado laboral refleja tendencias muy parecidas tanto en los resultados de la EPA como en los del paro registrado en las oficinas del Inem. Esta característica del mercado de trabajo preocupa a Gobierno y sindicatos, que coinciden en que es necesario promover políticas activas que fomenten su contratación. La tasa de actividad es bastante más baja entre las mujeres que entre los hombres. Un 39,8% de las mujeres están en disposición de trabajar frente a un 64,2% de los hombres.