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Ecuador se pasa al dólar

Su dolarización, a diferencia de la argentina, supone la desaparición de su moneda

ALEJANDRO REBOSSIO
El dólar se puede usar en Argentina hasta para pagar una hamburguesa, pero el peso sigue siendo la moneda de curso legal. Ecuador ha ido más lejos. El día 1 su Congreso aprobó la dolarización de la economía. Adiós al sucre.

El presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, sacó adelante el proyecto que había conducido al derrocamiento de su antecesor, Jamil Mahuad. El 9 de enero, Mahuad anunció su intención de dolarizar, y 13 días después una sublevación indígena seguida de un golpe militar lo convirtieron en ex presidente.

En Ecuador, el año pasado, la inflación subió un 98,8% (en lo que va del 2000 trepa al 25,8%), el sucre se depreció un 197% (este año ya perdió un 23,5% de su valor) y el Gobierno declaró unilateralmente una moratoria de la deuda externa, que asciende a 2,3 billones de pesetas (14% del PIB). La recesión y una congelación de las cuentas bancarias agravaron la subsistencia de ciudadanos que cobran 9.000 pesetas al mes de salario mínimo.

Este cuadro inspiró la propuesta de dolarizar este país de 12,4 millones de habitantes, de los que el 62,5% es pobre, y donde la tasa de paro alcanza el 17%. Fernando Navajas, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, cree que la dolarización no fue producto de un análisis estratégico de los pros y los contras, sino de una situación macroeconómica descontrolada. "Se decidió de forma unilateral, sin acuerdo previo con EE UU". Carlos Arbía, de la consultora Ex Ante, admite que fue abrupta, pero resalta que Ecuador inicia un camino que supuestamente seguirán todos hacia tres monedas: dólar, euro y yen.

Las autoridades confían en que los 1.285 millones de dólares (218.450 millones de pesetas) de reservas internacionales serán suficientes para cambiar la masa monetaria de sucres, en un plazo de 180 días. Navajas considera que lo lograrán porque la circulación de la moneda local ha caído ante su fragilidad (los ecuatorianos ya usan dólares a diario). Cada dólar se canjeará por 25.000 sucres, cuando a fines de 1999 su cotización no superaba los 16.000. La moneda ecuatoriana sólo se utilizará para operaciones pequeñas, como la compra de golosinas o cigarrillos. Cumplirá la misma función que el balboa en la dolarizada economía de Panamá.

Arbía asegura que la dolarización elimina el riesgo de devaluación, pero señala que Ecuador aún debe resolver qué le dará a los titulares de los bonos de la deuda externa (Brady), y como va a iniciar el saneamiento de las cuentas fiscales y el proceso de privatizaciones.

Panamá fue el primer país en adoptar el dólar, pero la idea de dolarización en Latinoamérica no cobró fuerza hasta que en marzo de 1999 el entonces presidente argentino, Carlos Menem, la propuso tras la devaluación del real brasileño. Menem ya había dado un primer paso en ese sentido cuando en 1991 creó la llamada Convertibilidad, una caja de conversión entre el peso y el dólar, que aún se mantiene en una paridad de uno por uno. La principal diferencia entre la dolarización ecuatoriana y la argentina radica en cuál es la moneda de curso legal. En Argentina es el peso y en Ecuador el dólar.